Sin categorizar

Los sabores de Güímar – La Opinión de Tenerife

Un menú digno del mejor de los restaurantes…y preparado de manera prácticamente íntegra con productos de la comarca de Güímar. Es la propuesta llevada a cabo por el reputado chef Braulio Simancas, del Restaurante Las Aguas, situado en el Hotel Bahía del Duque, en una sesión de showcooking realizada en la jornada de ayer en el patio del Ayuntamiento de Güímar, tras una visita previa al Mercado del Agricultor del municipio.

En una demostración máxima de amor y aprovechamiento de los productos locales, Simancas, acompañado de un equipo conformado por Eduardo Casanova y Ana Isabel Rodríguez, llevó a cabo un menú en el que recorrió la costa, los cultivos y la ganadería del municipio desde un punto de vista innovador, “dando un giro y haciendo más sutiles los sabores reconocibles, pero sin olvidar el origen”, ya que “el territorio puede dar mucho más de lo que conocemos si aprovechamos el producto”, tal y como señaló el propio Simancas, que remarcaba que “la cultura de un pueblo empieza por su gastronomía”.

Productos como la carne de cabra, el aguacate, los quesos o la miel fueron los protagonistas de una actividad que se enmarca dentro del proyecto Saborea Güimar, que se plantea como principal objetivo “promocionar el producto local para que se eleven sus condiciones de venta y difusión y, así, esté cada vez más presente en restaurantes y mercados de toda Canarias”, en palabras de Gustavo Pérez, primer teniente de alcalde del municipio.

Un menú cercano

Con el maridaje de los vinos de Brumas de Ayosa (Frizzante, Blanco afrutado y Sobre Lías), el menú degustación, del que pudieron disfrutar los visitantes y curiosos que se acercaron a comprobar in situ la forma de trabajar de uno de los mejores chefs de la isla, comenzaba con un consomé de cabra; un animal “símbolo de Güímar y, prácticamente, la carne por excelencia de Canarias” y del que Braulio Simancas pedía al público asistente “demandar otros productos”, con el ejemplo de la mantequilla de cabra “mucho más sana que la de vaca”.

El queso, otro de los imperdibles de la gastronomía güimarera, adquiriría protagonismo a través de una crema, con leche de cabra, y acompañada de tomate semiseco y albahaca, que era recibido con satisfacción por los afortunados que iban degustando los platos que salían del trabajo de Simancas y su equipo.

La fusión entre mar y tierra adquiría protagonismo con un tartar de camarón, aguacate y cilantro, uno de los platos que el chef ofrece en el Restaurante Las Aguas, y que precedía a otra de las elaboraciones estrella de la jornada. El cremoso de papas rosadas con huevo de corral y chorizo de perro de Güímar resultaba uno de los platos más celebrados por los asistentes, mientras Simancas valoraba la calidad de las papas rosadas del municipio y explicaba el origen del chorizo de perro, que más de una confusión y susto ha generado entre turistas, especialmente extranjero, escandalizados ante la posibilidad de que en las cocinas del Archipiélago se hiciera embutidos con los canes.

Reivindicación del pulpo

Además de para poner en valor el producto local y su calidad, Simancas también aprovechó la jornada para reivindicar otros elementos menos utilizados en la gastronomía canaria, como el “pulpo de roca, el que se captura en las orillas y tiene más sabor”, del que lamentó que “no tengamos la cultura de aprovechamiento que sí tienen, por ejemplo, en Galicia”. Muestra de esa posible utilización es el mojo de pulpo con el que continuaba el menú, seguido de un falso risotto de batata y pescado salado en el que el chef no admitía negociación: “si la batata no es de Güímar, no la quiero”, haciendo especial énfasis en la calidad de un cultivo en ocasiones infrautilizado en la gastronomía isleña y que se integraba con un bacalao que, pese a no ser un producto estrictamente canario, guarda relación con el Archipiélago a través de “los primeros nórdicos que llegaban a Canarias y lo intercambiaban por vino dulce”.

Estofado de cabra

Un estofado de cabra con ragut de vino tinto listán negro y puré rústico con mantequilla de cabra cerraba la sucesión de platos principales antes de llegar al momento del postre, con una combinación de fresas (que Simancas conoció gracias una visita realizada en septiembre del pasado año para conocer de primera mano las opciones gastronómicas del municipio), yogur y rosas por un lado y una sopa borracha güimarera con vino dulce y miel de abeja, que cerraban el menú y una jornada en la que los objetivos habían quedado claramente alcanzados: mostrar las posibilidades gastronómicas de los productos de Güímar y hacerlo a través de la personal interpretación de una de las voces propias de la cocina canaria, que logró transmitir su pasión por la tradición y por una respetuosa actualización de la cocina canaria.


Source link

Show More
Quiere un sitio web como eso? Escribe nós

Related Articles

Deja un comentario

Close