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González adelanta su marcha de la presidencia del BBVA y será sustituido en diciembre por Carlos Torres | Economía

Carlos Torres, futuro presidente del BBVA, a la izquierda, y Francisco González, actual primer ejectuvo de la entidad. En vídeo, declaraciones del presidente de BBVA, Francisco González.

Este miércoles por la tarde, antes de que cerrara el mercado bursátil, el BBVA ha comunicado a la Comisión Nacional de los Mercados y Valores (CNMV) que Francisco González (Chantada, Lugo, 1944) dejará la presidencia de la entidad a finales de diciembre. Le sustituirá en el cargo el actual consejero delegado del banco, Carlos Torres Vila (Salamanca, 1966). Este relevo se une al que este martes pasado anunció el Santander: el actual consejero delegado, José Antonio Álvarez será reemplazado por Andrea Orcel en enero próximo.

El relevo supone adelantar los planes que el propio González dio a entender en febrero pasado, en su última comparecencia pública. Preguntado por la fecha de su retirada, contestó:”Hace dos años, creo que fue en Davos, yo dije que la edad de jubilación del banco de acuerdo con los reglamentos era 75 años y eso no va a variar, yo cumplo 75 años el año que viene”. González cumple 75 años el 19 de octubre de 2019. Sin embargo, el presidente ha anunciado su marcha con 73 años y dejará la entidad, de la que es presidente único desde el 18 de diciembre de 2001, a los 74 años. Es decir, podía haber seguido un ejercicio completo más, el de 2019, y despedirse de los accionistas en la junta de marzo de 2020.

Hasta ahora, González no había dado muestras de querer dejar la presidencia del BBVA, aunque sí había dejado claro que en ningún caso sobrepasaría los 75 años al mando de la entidad. De hecho, modificó en dos ocasiones los estatutos del BBVA para trasladar la edad de jubilación de los 65 a los 70 y de los 70 a los 75 años.

Fuentes de la entidad destacaron que era una transición “ordenada y bien organizada” y añadieron que el adelanto de las fechas se debía a que no tenía sentido “prolongar más este proceso de relevo, que podía hacer sufrir el proyecto del banco”. En algunos círculos financieros se especuló que Jaime Caruana, que fue fichado como consejero en junio de 2018, podía ocupar un cargo de presidente no ejecutivo mientras que Torres fuera el consejero delegado. Esta es la fórmula que ha sugerido el Banco Central Europeo en ocasiones. Por el momento no se ha anunciado el nombre del futuro número dos de banco ya que, según comentaron fuentes oficiales, será un nombramiento de Torres a final de este año.

Francisco González es el más veterano de los banqueros españoles y bajo su mandato ha tenido tres consejeros delegados; Pedro Luis Uriarte, que se marchó en 2001 tras el escándalo de las cuentas secretas, José Ignacio Goirigolzarri, del que prescindió en septiembre de 2009, y Ángel Cano, que salió en mayo de 2015 y llegó Carlos Torres en su lugar. Además, desde que comenzó su carrera bancaria, a mediados de 1996 en Argentaria, prescindió de Francisco Gómez Roldán, al que dejó fuera en la fusión con el BBV.

La entidad ha informado, a través de un comunicado, que “la sucesión garantiza la continuidad en el proceso de transformación que ha puesto a BBVA a la vanguardia de la industria financiera global”. No obstante, en entre los competidores, e incluso en la propia entidad, el movimiento ha sido una sorpresa.

Algunos ejecutivos, que pidieron mantener el anonimato, mostraron su extrañeza por la marcha en diciembre próximo. Sobre todo destacaron que González no presentará los resultados de 2018 ante los medios, analistas ni los accionistas en la junta de marzo próximo en Bilbao. “Lo que resulta más chocante es que después de dirigir todo el ejercicio de 2018, que es el broche final a su carrera, no lo presente él y aproveche el acto para ceder el testigo a Torres”, apunta un analista bancario.

El comunicado oficial dice que “el Consejo de Administración de BBVA, en su reunión celebrada hoy, ha acordado aprobar, a propuesta de la Comisión de Nombramientos, el plan de sucesión del presidente del consejo, Francisco González Rodríguez, designando a Carlos Torres Vila para ocupar el cargo de presidente ejecutivo de BBVA en el momento en el que el actual presidente cese en su cargo. La sucesión está previsto que tenga lugar el 31 de diciembre de 2018, una vez se hayan obtenido las autorizaciones correspondientes”, señala el hecho relevante enviado por el BBVA a la CNMV.

Carlos Torres Vila se incorporó al grupo financiero en 2008 como responsable de estrategia y desarrollo corporativo, y asumió la dirección del área global de banca digital en marzo de 2014. Desde el nombramiento de Carlos Torres como consejero delegado en mayo de 2015, el proceso de transformación de BBVA se ha acelerado notablemente, explica el banco.

Las ventas digitales del grupo representan casi el 40% del total de unidades vendidas y los clientes digitales superan los 25 millones. Antes de que termine el año, el objetivo de BBVA es que la mitad de los clientes sean digitales, según informa la entidad.

Caída de la cotización

Según los datos de Bloomberg, desde la llegada de González a la presidencia del BBVA hasta el cierre de ayer, la cotización (incluyendo los dividendos repartidos) ha caído un 13%. Llegó con un valor de 13,06 euros y ayer cerró a 5,57 euros. Con el efecto de los dividendos, se mitiga esta diferencia. En el mismo periodo, el Santander, su competidor más comparable, ha subido un 36%, también incluyendo los dividendos. Al fusionarse el BBV y Argentaria, la entidad era la que más valor tenía en Bolsa; ahora el banco cántabro vale 72.370 millones y el BBVA 37.190 millones, es decir, hay una diferencia de valor del 48%, 35.180 millones de capitalización.

Durante los 17 años de su mandato, González se ha defendido de algún ataque relevante, como el que protagonizó en 2005 Luis del Rivero a través de Sacyr, cuando intentó tomar un paquete de control del banco para cambiar la presidencia. También ha tenido una actitud beligerante durante la crisis: se enfrentó al Gobierno cuando pidió ayuda a los banqueros para financiar el banco malo, la Sareb, donde se acumularon los activos tóxicos de las cajas. No obstante, el Ejecutivo modificó la normativa y elevó las aportaciones del BBVA al Fondo de Garantía de Depósitos. El primer ejecutivo del BBVA también se negó a comprar acciones en la salida a Bolsa de Bankia para apoyar la operación.

“El trabajo de Carlos estos últimos años es la mejor garantía de continuidad en la estrategia”, ha asegurado Francisco González, a través del comunicado. Por su parte, Carlos Torres Vila comentó que “gracias a la visión estratégica del presidente hace más de una década, hoy en día no hay proyecto empresarial más atractivo que el de BBVA y es un honor poder formar parte de él”.

“Gracias a la tecnología, podemos ayudar a las personas y a las empresas a tomar mejores decisiones en torno al dinero. Nuestro foco es anticiparnos a las necesidades de nuestros clientes, ya sea a través de los canales digitales o en nuestras oficinas. Todo el Grupo BBVA está volcado en hacer realidad el propósito”, dijo Carlos Torres Vila.

“Una transición ordenada y bien planificada es fundamental. El Consejo trabaja con dedicación para dar continuidad al gran proyecto de transformación de BBVA”, dijo Francisco González.

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